La palabra individuo es una buena pista para entender el concepto de individuación, que suele referirse a un proceso psicológico descrito por Carl Jung.

¿Qué es la individuación?

Cuando se habla del desarrollo humano, la individuación se refiere al proceso de formación de una personalidad estable. A medida que una persona se individúa, adquiere un sentido más claro de sí misma que se separa de sus padres y de los demás que la rodean.

Este proceso de desarrollo de una identidad separada es un objetivo importante de la adolescencia, pero es algo que continúa durante toda la vida de una persona.

Carl Jung utilizó ampliamente el término «individuación» en su obra sobre el desarrollo de la personalidad.

Para Jung, la individuación implicaba convertirse en una persona propia, con sus propias creencias e ideales, que podían ser distintos de los de sus padres y la sociedad. La individuación es un proceso que dura toda la vida y que implica todas las elecciones que te hacen ser único. La individuación también se llama individualización.

En la obra de Carl Jung, éste sugería que se trataba de un proceso de autorrealización. A lo largo de la vida, las personas son propensas a perder el contacto con ciertos aspectos de su verdadero yo. A través de la individuación, son capaces de integrar estos aspectos de sí mismos con todos los nuevos aprendizajes y experiencias que adquieren a lo largo de la vida.

Signos de individuación

La individuación se produce a lo largo de toda la vida, pero es una parte importante de los años de la preadolescencia, la adolescencia y la juventud. Cuando se produce la individuación:

  • Las personas pueden buscar privacidad. Durante la adolescencia, los preadolescentes y los adolescentes pueden querer más privacidad. Durante esta época, los padres o cuidadores deben acostumbrarse a la idea de que sus hijos quieran pasar tiempo a solas en sus dormitorios. Es posible que ya no sean tan abiertos sobre lo que ocurre durante la jornada escolar o en sus amistades. También pueden tener relaciones románticas o enamoramientos que se guardan para sí mismos.
  • Pueden centrarse en sí mismos más que en los demás. El egocentrismo adolescente puede surgir debido al proceso de individuación. Los adolescentes suelen centrarse en sus propias preocupaciones y pueden tener dificultades para ver las cosas desde la perspectiva de los demás.
  • Pueden rebelarse contra las normas familiares o culturales. Los jóvenes que experimentan el proceso de individuación también pueden rebelarse aparentemente contra sus padres. Si sus padres son cristianos conservadores, por ejemplo, el niño puede empezar a interesarse por el budismo o anunciar su interés por el ateísmo. El niño puede rechazar el conservadurismo para abrazar la política liberal.
  • Puede personalizar su apariencia. Durante esta época, los niños pueden vestirse, peinarse o escuchar música a la que sus padres se oponen. Los padres no deben tomarse estas decisiones de estilo como algo personal.

En la edad adulta, las personas pueden pasar por períodos en los que cambian su forma de presentarse al mundo. Al igual que en la adolescencia, pueden probar nuevos estilos o incluso hacer cambios más importantes como cambiar de trabajo o mudarse a un nuevo lugar.

Impacto de la individuación

El proceso de individuación puede suponer un reto y, en ocasiones, provocar agitación y conflicto en algunas personas. Sin embargo, suprimir o negar el auténtico yo puede conducir a la angustia y a problemas con la identidad propia.

Una mala individuación puede conducir a una serie de problemas, algunos de ellos son:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Falta de límites
  • Falta de conciencia de sí mismo
  • Baja satisfacción con la propia vida
  • Baja autoestima
  • Problemas de motivación y de fijación de objetivos
  • Mala toma de decisiones
  • Baja autoestima
  • Dudas sobre sí mismo

Los niños que no desarrollan un sentido saludable de sí mismos pueden deprimirse de adultos o tener una crisis existencial. Pueden preguntarse por qué eligieron la carrera que hicieron o el cónyuge que tienen y cuestionarse si realmente debían llevar un determinado estilo de vida. ¿Hicieron estas elecciones conscientemente o simplemente escucharon lo que otros (concretamente sus padres o cuidadores) les dijeron que hicieran?

La individuación es importante no sólo para el desarrollo de una identidad sana, sino también para el desarrollo de relaciones sanas. Si las personas no están seguras de lo que quieren, pueden buscar relaciones que carezcan de límites y apoyo adecuados. Pueden sentirse incapaces de perseguir sus propios intereses y objetivos y, en su lugar, limitarse a seguir lo que otros quieren que hagan.

¿Cómo lograr la individuación?

Tanto si te enfrentas a un adolescente rebelde como si luchas por volver a estar en contacto con tu verdadero yo, hay cosas que puedes hacer para facilitar el afrontamiento.

Es importante que los padres o cuidadores permitan a los niños pasar por el proceso de individuación. Aunque los padres quieran que sus hijos vivan como ellos o adopten los mismos valores que ellos, deben reconocer y respetar el hecho de que sus hijos son individuos únicos con sus propios caminos en la vida.

Si tienes fe en tus habilidades parentales y en que has dado a tu hijo una buena base moral, confía en que tu hijo saldrá bien, aunque su vida no se parezca en nada a la tuya.

La individuación es un proceso crítico durante el desarrollo, sobre todo en la adolescencia, cuando los adolescentes y los adultos jóvenes empiezan a afirmar su propia identidad independiente y a establecer un sentido cohesivo del yo. Sin embargo, esto no significa que el proceso termine una vez que la persona llega a la edad adulta. La individuación es un proceso que dura toda la vida, y el sentido del yo puede seguir adaptándose y creciendo a medida que se tienen nuevas experiencias.